

Artículo de Fernando del Castillo Benítez de Lugo, Presidente del CIT Gran Canaria
¡Gran Canaria despierta!
No nos ha sorprendido el daño que para Gran Canaria produjo la dispersión del voto en nuestra querida Isla las últimas elecciones. No tiene parangón desde el comienzo de nuestra Autonomía, la poca representatividad a la que ha podido aspirar Gran Canaria en los estamentos del poder regional. Ya lo auguramos de antemano cuando apelamos al voto inteligente por el bien de nuestra tierra. Pero una combinación fatal de exceso de soberbia y vanidad de nuestro políticos insulares se unió a un electorado todavía desinformado por las fatídicas consecuencias de una agraviante ley electoral en claro perjuicio para Gran Canaria y a favor de las islas menores. El resultado: un desperdicio masivo de votos Gran Canarios que por ley recayeron en beneficio de otro partido que iba a representar en mayor grado los intereses de otras islas por la debilidad de su coaligado en la nuestra, ya que seguía perdiendo poder político regional por tener que repartir el voto insularista con otros partidos gran canarios de igual ideología. Lamentable situación a la que hemos llegado.
La Isla del Archipiélago que más impuestos recauda quedaba sometida por el ombliguismo político que nos caracteriza, a un vergonzoso e indigno puesto en la representación de las instituciones regionales, muy alejado de lo que democráticamente le correspondería por proporcionalidad poblacional o por su contribución ingente a la producción de la economía autonómica.
Sin duda esta pérdida de influencia en la toma de decisiones estratégicas de nuestra región redunda en flagrantes agravios en contra de Gran Canaria como ya los estamos viendo en el reparto de cargos de alta responsabilidad en la Administración Autonómica, injusto y a la baja desproporcionado respecto a lo que nos debiera corresponder.
Este despropósito conlleva el que estemos atentos para denunciar y defender que no se produzca un reparto desequilibrado de los recursos económicos regionales en claro perjuicio para Gran Canaria y que agravaría la dolorosa coyuntura que vive nuestra Isla en cuanto a desempleo y necesidades de servicios básicos. Nada le ha ayudado la pésima anterior política económica regional, desalentadora de la actividad económica, parca en inversiones públicas, excesiva en intervencionismo con triple burocracia de competencias solapadas, creadora de un entorno de inseguridad jurídica con legislación contradictoria que auyenta la inversión, y que termina por judicializar las simples relaciones o transacciones con la Administración. En definitiva, un infierno para toda iniciativa privada encaminada a crear riqueza. Nos toca ahora confiar que se revierten estas tendencias poco afortunadas.
Ya es hora de despertar y empezar a corregir esta penosa situación en la que hemos dejado a Gran Canaria. Se hace necesario recapacitar y analizar lo ocurrido. ¡ Ciudadanos, antepongamos el interés de Gran Canaria por el partidista!. Debemos renunciar al voto que termina perdiéndose por los filtros de la injusta ley electoral. Por mucho que nos pese. Debemos renunciar al voto de quienes hacen promesas utópicas imposibles de cumplir. Un voto engañoso para programas demagógicos. Apostemos, según la ideología de cada uno, por los partidos consolidados con clara vocación regional. ¡No hay otra solución para Gran Canaria! . Para defender Gran Canaria hay que obligar con nuestro voto a que se unan todos los partidos insularistas en una coalición regional como se ha defendido siempre Tenerife, desde una única coalición de partidos.
Para los políticos Gran Canarios se acabaron los protagonismos, las vanidades, las confrontaciones absurdas que claramente han perjudicado nuestra capacidad de influencia en la política regional, a la que democráticamente deberíamos aspirar. ¿De qué les sirve esa mediocridad personal en primeras filas?. Su experiencia es muy valiosa para asesorar y dar paso a lo más jóvenes. La unión hace la fuerza. A los que NO se unan, NO les votemos, por que eso significa regalar nuestro voto a los intereses de otras Islas. En la política Canaria, el multi insularismo partidista de Gran Canaria no tiene mas camino que recorrer si no se unen todos en un solo partido. Uno insular que nos defienda junto a los otros insularismos de las otras islas a través de un solo partido de coalición, siguiendo la fórmula mágica que desde la isla de enfrente se pergeñó y que continúa dándole tanto rédito político. ¡ Que no nos engañen más !. Votemos igualmente a los que se comprometen hoy a defender un cambio en la ley electoral en beneficio de una mayor igualdad en la representación proporcional democrática.
No perdamos esta oportunidad y empecemos a responder con nuestro voto inteligente en la defensa de los intereses de nuestra Isla. Similares paralelismos ocurrirán en las elecciones generales que están a la vuelta del verano. ¡Reaccionemos de una vez, ciudadanos de Gran Canaria.!
Fernando del Castillo y Benítez de Lugo,
Presidente del CIT de Gran Canaria.