En relación con la decisión que deberá ser adoptada por el gobierno de Canarias respecto a prorrogar la concesión para la fabricación de cemento en la denominada playa del Pajar y muelle
de Santa Águeda, en la desembocadura del barranco de Arguineguín, o bien dar por terminada dicha concesión y reorientar la zona y sus recursos naturales a usos relacionados con el desarrollo del turismo, y dada la importancia que esta decisión conlleva para el futuro desarrollo socio económico de la isla de Gran Canaria, el instituto TIDES de la ULPGC quiere participar en
el debate público avanzando las siguientes consideraciones:
1. En una democracia social avanzada, todas las decisiones políticas, especialmente aquellas de trascendencia socioeconómica, como la que nos ocupa, deben adoptarse tomando en consideración todos los criterios relevantes y haciendo transparentes a la sociedad los fundamentos de la decisión que se adopte. Para ello, los responsables políticos cuentan con
instrumentos de probada solidez y eficacia para la evaluación socioeconómica y ambiental de las ventajas e inconvenientes de los proyectos que compiten entre sí por usos alternativos del territorio, como es el caso.
2. Consideramos que la decisión que finalmente se adopte deberá estar justificada en términos de su contribución al bienestar socioeconómico sostenible de la sociedad grancanaria, y que las alternativas habrán de evaluarse en términos de, entre otros indicadores, la cantidad y calidad de los empleos que se generen y consoliden, las oportunidades de inversión para proyectos innovadores que mejoren la calidad y viabilidad del tejido productivo insular, y el potencial de las intervenciones para no sólo de conservar, sino incluso regenerar, los ecosistemas, marinos y terrestres, del área concernida.
3. En tal sentido, se debe discernir con transparencia ,si una actividad de naturaleza industrial, como la producción de cemento, actualmente emplazada en un entorno de alto valor paisajístico y ambiental, estaría más coherentemente ubicada en una parcela asignada por el planeamiento territorial para el desarrollo de estas actividades, como los polígonos industriales, donde además podría disfrutar de ventajas añadidas de conectividad y relación
con actividades complementarias.
4. E igualmente, considerar si no sería más coherente con la estrategia general de transición verde y digital para Canarias, la asignación de aquella pieza privilegiada de tierra y mar a
una acción potente orientada a señalar el futuro sostenible del turismo en Canarias, propiciando una intervención ecológicamente integrada, que favorezca la regeneración de los ecosistemas degradados y su conservación; que ofrezca servicios diferenciados y de excelencia vinculados al uso sostenible de los recursos naturales; que provea oportunidades de empleo cualificado y adecuadamente remunerado para la población local e insular; que
adopte las innovaciones precisas en materia de eficiencia energética y uso de fuentes renovables de energía para contribuir al objetivos de descarbonización total del turismo en 2040; que apueste por liderar la desplastificación del turismo y la adopción de criterios de economía circular en todos los procesos productivos; y que desarrolle relaciones mutuamente beneficiosas con proveedores locales y del conjunto de la isla (agricultura,
ganadería y pesca artesanal sostenibles), contribuyendo al desarrollo equilibrado del
territorio.
5. La bahía de Santa Águeda en el área marina frente a la playa del Pajar, alberga una muy bien conservada pradera de sebadales, la especie que estructura el hábitat y sustenta buena parte de la biodiversidad y del paisaje submarino, y que se extiende hasta profundidades de solo 2 metros. Además, en los acantilados bajos próximos a la playa del Pajar, se han detectado importantes grupos de juveniles de cazón, entre mayo y julio de cada año, en lo que sería una suerte de guardería de esta emblemática especie. Y justo enfrente de la desembocadura del barranco, se encuentra una baja submarina con profundidades de entre 15 y 18 metros que constituye uno de los puntos de buceo más interesantes del litoral de la isla, con abundante vida marina y campos de rodolitos. Por otra parte, las características de la ola hacen de esta playa uno de los mejores lugares para la práctica del surfing en todo el litoral suroeste de Gran Canaria. Finalmente, la playa del Pajar es un espacio muy visitado por población local como área de esparcimiento y baño, pero también para la práctica del snorkel y la pesca. Cualquier propuesta de turismo sostenible para la zona debería construirse sobre el respecto y la mejora de todas estas características naturales y culturales, desarrollando experiencias con propuestas de valor que se nutran de ellas, y que las consoliden como señas de identidad del modelo de desarrollo social y turístico.
6. En resumen, TIDES considera que el verdadero desafío no es que Gran Canaria tenga que elegir entre acoger actividad industrial o turística, sino que es posible integrar ambas actividades en una planificación territorial coherente con la vocación de las diferentes piezas de nuestro territorio escaso, incentivando la reubicación de la actividad industrial en suelos debidamente acondicionados y logísticamente bien equipados, y rescatando para un nuevo
modelo de desarrollo turístico, ecológicamente regenerativo y socialmente distributivo, aquellos espacios que acrediten una especial aptitud para ese fin, como es el definido por el entorno de la desembocadura del barranco de Arguineguín, la bahía de Santa Águeda y el hábitat marino adyacente.